El proyecto

El futuro que fuimos es una investigación sobre los vestigios de una civilización que no pertenece a ningún momento histórico concreto: podría haber existido en el pasado o estar aún por venir. Quién sabe si los humanos no hemos estado aquí varias veces, en distintos intentos fallidos de permanecer, como relata el Popol Vuh.

Casi todas las religiones que conocemos coinciden en lo esencial. Desde Nuevo México hasta Japón, el ser humano ha estado marcado por la sed de un significado profundo, por la convicción de que existe una realidad trascendente que va más allá de lo que percibimos y que da sentido al mundo y a nuestro lugar en él.

La separación entre lo sagrado y lo profano es, históricamente hablando, relativamente reciente. Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, lo profano no existía: todo era sagrado. La modernización occidental trajo consigo un proceso por el cual el mundo fue dejando de entenderse como algo misterioso para pasar a explicarse a través de la razón, la ciencia y la tecnología.

Pero ¿hemos trascendido, como especie, la necesidad de buscar un significado más profundo a nuestra existencia? ¿Necesitamos, como sugería Max Weber, volver a encantar el mundo?

Destellos del cuaderno de investigación
Cuaderno de investigación (2024–2026)